sábado, enero 03, 2009

La lucha de la vida

Cada vez entiendo mas que la lucha del hombre es contra si mismo, en su mente, en lugar de estar en el entorno. Una lucha para domeñar demonios propios.

Marx Ernst, Silencio.

miércoles, noviembre 26, 2008

Tren

Y entonces íbamos en el tren dirección Matlock. A mi diestra un caballero de película de Tarantino: cabellos con gomina, botas tejanas, camisa de cuadros embutida en los pantalones, gafas oscuras y grandes anillos; hablando por teléfono con confianza. Al frente una mujer con un libro; alza la cabeza y ve esos enormes monumentos que desvelan las centrales nucleares. Por un instante solo se oye el andar del ferrocarril.

miércoles, noviembre 19, 2008

Paradójicos

Sólo en la mente infame del hombre caben conceptos paradójicos:



foto tomada un día del marzo pasado.

miércoles, noviembre 05, 2008

Va de zombis

La realidad, o lo que ocurre verdaderamente, no es verdadero. A ver, ¿Cómo me aclaro? Cada entidad llamada ser humano, se forma en su asombroso y pequeño seso, la idea de la realidad. Esa realidad es independiente de la de los demás, no hay realidad compartida. Ah! no, espera, que si, que si que la hay: Cuando el ser delega el control de la realidad a otros entes externos, entrega los controles, los mandos de su propia libertad, allí, en ese escenario, suelen presentarse realidades compartidades, comunes, y normalmente abyectas.

A esos seres se les llama zombis. y, creanme, los zombis viven y se reproducen entre nosotros, por doquier y en cantidades ingentes. Entre mas somos en este planeta (vamos para los 7 mil millones) mas zombis se crean (y hay mas que arrastran a los otros), y, simúltaneamente, mas se depuran esas entidades que, cordialmente, gratuitamente, aceptan los timones mentales de la gente dormida.

sábado, julio 12, 2008

Boticas

De nuevo en sintonía. He estado ocupado, tomando decisiones, asiendo de nuevo el control de mi vida, de mi tiempo por estos lares. No he dejado de liberar mi mente, que siempre termina embelesada con las extrañezas con las que vivimos a diario.

Hace algunos días me encontré hablando de dictaduras con gente del trabajo, como por cambiar la costumbre de hablar de finanzas, el tema surgió y parecía que todos tenían algo que decir. Será el hartazgo de hablar de brokers, transacciones, tasas de retorno y demás jerga que nos persigue para robarnos dignidad y tiempo. Pensé.

Uno de los tertulianos (si me permiten llamar tertulia a este engendro de conversación) justificaba a Stalin sin claros argumentos pero con extrema pasión.  Ideas desestructuradas, con opiniones prestadas, sin posibilidad de una conversación sensata. El debate terminó poco después con un acuerdo tácito: "Tenemos ideas radicalmente opuestas y no merece la pena desgastarnos por cuanto no me importas". La escena sigue volviendo a mi mente, que trata y trata de entender, de descubrirle aristas que me ayuden a comprender.

Estamos tan acostumbrados (con una unanimidad apabullante) a ensalzarnos con las mieles de la libertad de expresión, de elección, de credo, de opinión; que con algunas matizaciones, damos por sentadas y, normalmente, acto seguido nos movemos a discutir las regiones donde se sufre, donde hay déficit de libertad, y en el mejor de los casos, a señalar excepciones aquí y allá.

La cantidad de información de la que parece que disponemos nos abruma y nos convence que estamos en una de las mejores eras de la historia de la humanidad, "Con un potencial enorme!"

¿Cómo vamos a ser libres de opinar, de escoger si lo que opinamos y escogemos es lo que opinan y escogen otros?

Vivimos en un orden donde nuestras opiniones son de botica,  donde expresamos lo que pensamos en una o dos frases posiblemente prestadas, donde la opinión es utilizada como herramienta de pertenencia a algún grupo y no como una causa de ello. En ese orden donde tenemos muchos productos de dónde elegir rápidamente, como un McDonalds de ideas, moral de comprar, usar y tirar.

Esta es la sociedad perfecta para crear idiotas mentales, gente que se ciega con espejos, bisutería barata, oropel; ruidos y luces coloridas para entretener la parte mas banal del cerebro. Mientras, los verdaderos estímulos nunca llegan donde deben llegar, allá en los mas profundo de la mente, donde se forman opiniones personales (palabras que se me antojan oximorón).

Dejemos comprar moral, opiniones, criterio en el supermercado y fabriquémoslo nosotros mismos como nos de la gana pero creando una estructura personal para determinar, lo bueno, lo malo, como gastar nuestro tiempo, qué hacer, en una palabra: VIVIR!. 

Sin una estructura mental coherente no podemos filtrar la inmundicia de lo útil, no podemos escapar del rebaño en el que nos encontramos, jamás podremos ser Personas y como consecuencia decidir con autenticidad qué pensar y cómo usar nuestro tiempo en este vividero. Leamos, leamos!



PS:  Callas me tranquiliza los sábados.



lunes, marzo 10, 2008

Gente sublime



El sábado estuve de nuevo en la Tate Modern viendo una exposición de los three amigos: Man Ray, Duchamp y Picabia. Te pueden gustar las fotografías de Man Ray, la etapa cubista de Duchamp, la surrealista de Picabia, la destreza técnica de algunas de sus pinturas, los objetos surrealistas que crearon, entre muchos otros trabajos; pero lo que no te puede dejar, como dicen, indiferente, es el espíritu de cachondeo al que huelen sus obras.

En algunos de sus trabajos encuentras burlas: de su tiempo, de los marchantes y su avaricia, de los movimientos artísticos, de las métodos. La exposición de la Tate te sabe a anarquismo artístico: el todo vale, cualquier técnica, cualquier obra tiene su importancia y lógica (incluso etiquetar productos de fabricación cotidiana como obras de artes, con firma).

Algunas de sus obras tienen que ser explicadas por ser bromas, juegos de palabras, otras por ser aparentemente complejas, como el hecho de tener alter egos femeninos.

Muchas sensaciones, ideas, que te dejan cierto tufillo a envidia. Envidia por esos tres seres humanos que se gozaron su paso por la vida, gente, diría yo, liberada de todas esas ataduras que nos ponen y ayudamos a poner y que algunos, muy pocos, demasiados pocos, encuentran, desatan y queman.

Gente sublime mas por su desprendimiento que por sus obras.

Imagen: Man Ray, autoretrato

lunes, febrero 11, 2008

No resulta sorprendente que el ruido de las piedras en la playa cuando el agua vuelve al mar, sea lo mas motivante que he descubierto en varias semanas. Una simples piedras.

viernes, febrero 08, 2008

Dimensiones

A veces me asombro cuando descubro nuevas dimensiones de objetos que creía conocidos. Colores, olores, formas que me resultan extrañas, serA simplemente por la rutina la falta de interés, quien sabe..

Esa barrica azul que veía todos los días y que ahora es realmente azul, no un simple objeto que pierde su sentido por el uso pueril que recibe. Las flores que parecen de plástico que instala el jardinero en el parque y que tienen formas mas perfectas que las descritas en las mejores poesias. Esa canción que alegra con colores las mañanas dolorosas. La sonrisa que hace que el vagón de metro crezca en espacio cuando en realidad no le cabe ni un alma. La comodidad de la silla de siempre cuando no tienes prisa de levantarte. Esa perpleja complejidad de la ciudad que funciona aunque no funcione. El sinsentido de la gente andando como hormigas siguiendo el rastro del grupo, rastro que se puede percibir y que huele a aire viciado, rancio.

Imposible evitar extrapolar a las personas, a algunas situaciones. Ese personaje que toca son su flauta todos los días con unas ganas tremendas de decir algo, no es realmente un personaje mas del callejón por donde coincido a diario. El comprador de lotería que descarga una verborrea acumulada cuando escucha palabras cordialesa a manera de detonador. Las sonrisas pagadas del vendedor de la tienda de zapatos...



Imagen: Sin titulo. Autor: yo mismo. Oleo sobre acrílico.

miércoles, febrero 06, 2008

Día


Ayer, cuando desperté, pensé que era sábado. Era un martes miserable, simplemente el día 12050 de mi vida.


Imagen: Max Ernst, Ubu Imperator

sábado, diciembre 08, 2007

Consistencia


... y entonces me acerqué a él, y le pregunté, Oye, loco, ¿Quién eras? y me contestó sin demora:

Nos importa como se nos ve. Nuestro rol dentro de nuestro entorno. Somos un conjunto de pensamiento y acciones y queremos seguir siéndolo. Sabemos cómo nos ven los demás. y jugamos a mantener esa imagen, la unicidad, lo que creemos que nos hace diferentes.

Es un juego que desgasta. Tratamos de ser consistentes con lo que decimos y hacemos, para seguir proyectando la misma imagen ante los demás.

La imagen que los demás nos imponen y que nosotros aceptamos como regalo en piñata y que defendemos con los dientes si es necesario.

Mientras el tiempo pasa, nosotros cambiamos pero jugamos a ser siempre los mismos. Mientras el tiempo pasa...pasa...


y volvió a su universo, a su autismo callejero.

sábado, noviembre 24, 2007

Miopía

Si yo fuera alguien y en unas decenas de años, decidieran investigar como nació y quien apoyó la nueva gran religión, sería uno de los billones de culpables. Soy un engranaje de la nueva farsa del futuro, que no vemos por estar dentro de ella. Típica miopía por desinterés y por falta de perspectiva.



Fotograma tomado de la grandiosa Naqoyqatsi (hace minutos en esta misma tarde londinense, oscura y húmeda)

sábado, noviembre 17, 2007

Euforia

Se siente un profundo desasosiego al ver a la humanidad tratando de confiar toda su vida a las máquinas, toda la información que creamos, termina yendo a los ordenadores que, con un simple clic, explican tu vida, tus costumbres, tu entorno a cualquier ojo. Con el tiempo, cualquier persona podrá ser juzgada antes de conocerla, antes de poder tener la opción de presentarse como somos, seres impredecibles, que en un momento pensamos algo y al siguiente lo contrario.

Nosotros mismos nos encargamos de reducirnos a una simple estadística, a un simple perfil fácilmente clasificable en patrones. Hasta hace poco, los estados y grandes empresas tenían acceso a esa información, hoy no solo ellos, todo el mundo (al menos el desarrollado) puede saber sobre ti sin ni siquiera haber hablado contigo. Lo que vistes, tus hábitos, tus necesidades, tu entorno, tu círculo de amigos, incluso tus frustaciones, cambios tu ánimo, esperanzas, planes... todo a golpe de clic.

Imagínense una sociedad distópica en donde sus propios habitantes se encargan de proveer la información, de mostrarse como radiografías, para ser clasificados, calificados, rechazados, aceptados, juzgados. Hemos avanzado tanto que ni siquiera es necesario crear leyes u obligar a los ciudadanos a registrarse y compartir información: ellos mismos lo hacen y con gusto ¡vaya! Como en el mundo Feliz de Huxley, hoy nos sentimos felices y plenos compartiendo información. Recibimos vacuas y sobre todo, falsas gratificaciones al hacerlo. En la novela de Huxley, los protagonistas no juzgan el hecho de pertenecer a una u otra clase, no se preguntan porque hacen lo que hacen, solo lo hacen porque reciben (y están acostumbrados a recibir) gratificación al hacerlo.

Que grandioso era el ser humano con sus parcelas de intimidad, con esa esperanza de no saber que cosa te podría deparar al relacionarse, que delicia era descubrir que alguien tenia cosas interesantes que contar, intereses profundamente personales que compartir con un café o formas de pensar para jamas compartir, mejor dicho cualquier cosa: individualidad.

Hoy somos felices descubriendo a los demás como radiografías, para inconscientemente copiar sus comportamientos, acciones, vicios, esperanzas. Es bastante paradójico que en la sociedad que se dice la mas libre que ha existido (vaya ironía!) la gente esta terminando motu proprio siendo iguales unos a otros. Comportándose de la misma forma, compartiendo los mismos pensamientos, deseando lo mismo, desear, desear... y compartir nuestra información, como el soma de Huxley, nos llena el espíritu.

La gran paradoja de estos tiempos es que tenemos por fin el poder para ser completamente iguales !Euforia!. Finalmente, ¿Qué esperamos si somos maquinas de copiar!?

domingo, noviembre 11, 2007


Sólo los espíritus agrietados poseen aberturas sobre el más allá.

Cioran

viernes, septiembre 28, 2007

Súplicas


Hay gente que anda por ahí suplicando todo el tiempo para que los otros confirmen que su vida no es banal, que tiene sentido y que todas las decisiones que han tomado son acertadas por el bien de la aciaga competición que es el vivir.

jueves, septiembre 20, 2007

El miedo


Estaba pensando el otro día en escribir una entrada acerca del miedo. Del miedo como motor y combustible principal de muchas de nuestras emociones.

Probablemente, uno de los mas grandes logros de una mente iluminada es negar consistentemente el miedo como causa, como motivo principal, como leitmotiv. A ese miedo hay que desterrarlo de los pensamientos, arrinconarlo en la habitación de sentimientos a evitar.

En nuestro accionar autómata, no pensamos; vivimos y hacemos cosas todo el tiempo por el miedo de que ocurra la tragedia, lo indeseado; y eso, visto así, hablando en plata, es un chantaje, de los demás, o de nuestra misma mente. Y bajo chantaje, señores y señoras, no se puede vivir.

Esculquen, busquen, cuales son las acciones, pensamientos, actividades, palabras, comportamientos, que tenemos, decimos, hacemos, y pensamos, y que están basados puramente en el miedo, por evitar una posible consecuencia, desastrosa por supuesto. Consecuencias que por lo general están sobre dimensionadas.

?A qué tienes miedo?

jueves, agosto 30, 2007

Extraña e Intima satisfacción


Calló, sofocada por la tos, pero sus invectivas surtieron efecto. Los demás huéspedes le tenían evidentemente algo de miedo porque, uno tras otro, se replegaron apretujándose en la puerta con esa extraña e Intima satisfacción que se observa, incluso en los más allegados, ante una súbita desgracia ocurrida a un prójimo, sensación a la que no escapa ni una sola persona, sin excepción, aun a despecho de que experimente la lástima y la compasión mas sinceras


Diostoievski, Crimen y castigo

jueves, agosto 23, 2007

El arte de ser feliz



Tiempo sin pasarme por aquí. No he abandonado el blog como podríais pensar. Un familiar muerto, algunos viajes, mucho trabajo, algo de estrés, ... todo eso ha pasado mientras esta bitácora se llena(ba) de telas de araña.

Schopenhauer. Si, ando de nuevo revisitando al personaje. Resulta que han publicado una especie de compendio de pensamientos, de guía para intentar vivir feliz. ¿Quién lo hubiera pensado? el mismísimo Schopi, el rey del pesimismo. A primera vista parece inconsistente, pero resulta que son 50 reglas/anotaciones/sugerencias para sortear mejor el sin sentido de la vida, los malos ratos (y el tiempo que les dedicamos), la fatalidad (a la cual nos tiene condenado el azar), la dualidad futuro/presente, la imposibilidad de alcanzar la felicidad (pero la posibilidad de atenuar el sufrimiento); es decir, totalmente consistente con sus viejas conocidas ideas.

Entre otras cosas, opina que una vida feliz es aquella que, a pesar de todo, sigue siendo mejor que la no existencia.

¿Es tu caso?

jueves, mayo 31, 2007

Ermitaños


El cangrejo ermitaño es completamente vulnerable sin su concha, la concha de caracol. Gracias a la muerte del Caracol, el cangrejo ermitaño encuentra casas vacias, lugares donde meter y proteger la parte blanda y mas vulnerable de su cuerpo. Cuando encuentra una casa vacia, se apodera de ella luchando a muerte, si es necesario, para luego mudarse rápidamente. Una vez dentro expone sus grandes y duras tenazas para mantener a otros cangrejos fuera de su pequeño nicho.

El ser humano se considera completamente vulnerable sin modelos que seguir, sin guías que le eviten la molestia de pensar, de decidir por si mismos. Como el Cangrejo Ermitaño, es incapaz de construir una casa por si mismo: depende completamente de esas estúpidas, por asumidas, reglas gregarias y heredadas que nos inoculan durante toda nuestra vida. No creamos nuestro propio modelo, seguimos patrones (y a los patrones). Quemamos el tiempo de nuestra vida buscando una nueva casa ajena a la cual mudarnos. Somos tan soberbios que nos burlamos de las antiguas casas, como si hubieramos sido capaces de romper el ciclo, de liberarnos de ese sino triste.

Como el Cangrejo Ermitaño actuamos con disposición asesina para defender nuestra casa, nuestros modelos, nuestro modelo de vida, siempre erróneamente confirmado por el entorno.

... Y la vida se desvanece mientras migramos una y otra vez sin poder siquiera ser conscientes de su futilidad.

jueves, abril 05, 2007

Un día cualquiera


Mientras venía caminando hacia mi casa vi la escena. Una mujer de unos treinta y tantos, rubia, sentada en el borde de una parada de autobuses. Mirando hacia afuera, buscando señales del bus con la mirada medio perdida. Una botella de cerveza en una mano, (y algún reguero en el suelo), mostrando una incipiente barriga. Su hijo, de unos once años, a su diestra, jugando con un coche imaginario en el resto de la angosta y roja banca que suelen tener esas paradas. Una escena tétrica. Paso de largo sin dejar de pensar en la situación y tratando de buscar pistas, de confirmar si es su madre y si esta borracha, y sobre todo, explicar la indiferencia del hijo, como si fuera un día mas, como hubiera tenido que salir de casa y tomar un autobús hasta el pub donde su madre suele atiborrarse de alcohol. Tres metros mas allá me detengo, doy la vuelta y observo valiente. Viene el bus, ella se pone de pié y tambalea. Si, está borracha. Dentro del bus da un paso hacia atrás confirmando aun mas la borrachera. El niño, indiferente, la espera sentado al fondo el autobús.

sábado, febrero 24, 2007

Yo, Commuter


Un, dos, tres... despertador, despertar, esperar a que el corazón aumente su frecuencia de forma gradual, levantar! Un, dos, tres... desayuno.. un, dos, tres, bañarse, un, dos, tres, a caminar con paso rápido a la parada de autobuses, un, dos, tres, al bus, esperar, un, dos, tres, el buenos días en el trabajo, un, dos, tres, en el ordenador horas y horas, un, dos, tres, estrés, un, dos, tres, corta caminata de mediodía, un, dos, tres, mas trabajo, un, dos, tres, humano derretido.


Así han sido mis días últimamente. De esos que caen muy cerca de la categoría de lamentables pero que se salvan por algunos pequeños detalles como la buena música que permite perderse en la bahía de Nagasaki odiando Pinkerton mientras voy en el autobus, con los demás commuters, o disfrutar de un Tchaivoksy que ralentiza todo el agite de la ciudad, o los conciertos de piano de Rachmaminov que resuenan y vibran mas que el autobus de dos pisos, o el Papageno de Mozart burlándose de la carrera de ratas mientras canta su nombre como si de una gallina se tratara.