jueves, abril 09, 2009

Hormigas

Hoy pensé que somos hormigas siguiendo un camino a ninguna parte, tomando decisiones con poca visión, sin perspectiva y, sobre todo, confiando en el instinto.

Siguiendo esa lógica evitamos con azar los malos pasos: cuando huele mal, cambiamos de rumbo; cuando se siente bien, seguimos en esa dirección. Y así, hasta que el gran piano de la muerte cae sobre nuestras cabezas y no nos da tiempo ni de caer en la cuenta de que no hay un objetivo final, solo ansias de caminar.

Pensé así porque me hoy me sentí mas hormiga que nunca.

Palabra de Sísifo.













sábado, enero 03, 2009

La lucha de la vida

Cada vez entiendo mas que la lucha del hombre es contra si mismo, en su mente, en lugar de estar en el entorno. Una lucha para domeñar demonios propios.

Marx Ernst, Silencio.

miércoles, noviembre 26, 2008

Tren

Y entonces íbamos en el tren dirección Matlock. A mi diestra un caballero de película de Tarantino: cabellos con gomina, botas tejanas, camisa de cuadros embutida en los pantalones, gafas oscuras y grandes anillos; hablando por teléfono con confianza. Al frente una mujer con un libro; alza la cabeza y ve esos enormes monumentos que desvelan las centrales nucleares. Por un instante solo se oye el andar del ferrocarril.

miércoles, noviembre 19, 2008

Paradójicos

Sólo en la mente infame del hombre caben conceptos paradójicos:



foto tomada un día del marzo pasado.

miércoles, noviembre 05, 2008

Va de zombis

La realidad, o lo que ocurre verdaderamente, no es verdadero. A ver, ¿Cómo me aclaro? Cada entidad llamada ser humano, se forma en su asombroso y pequeño seso, la idea de la realidad. Esa realidad es independiente de la de los demás, no hay realidad compartida. Ah! no, espera, que si, que si que la hay: Cuando el ser delega el control de la realidad a otros entes externos, entrega los controles, los mandos de su propia libertad, allí, en ese escenario, suelen presentarse realidades compartidades, comunes, y normalmente abyectas.

A esos seres se les llama zombis. y, creanme, los zombis viven y se reproducen entre nosotros, por doquier y en cantidades ingentes. Entre mas somos en este planeta (vamos para los 7 mil millones) mas zombis se crean (y hay mas que arrastran a los otros), y, simúltaneamente, mas se depuran esas entidades que, cordialmente, gratuitamente, aceptan los timones mentales de la gente dormida.

sábado, julio 12, 2008

Boticas

De nuevo en sintonía. He estado ocupado, tomando decisiones, asiendo de nuevo el control de mi vida, de mi tiempo por estos lares. No he dejado de liberar mi mente, que siempre termina embelesada con las extrañezas con las que vivimos a diario.

Hace algunos días me encontré hablando de dictaduras con gente del trabajo, como por cambiar la costumbre de hablar de finanzas, el tema surgió y parecía que todos tenían algo que decir. Será el hartazgo de hablar de brokers, transacciones, tasas de retorno y demás jerga que nos persigue para robarnos dignidad y tiempo. Pensé.

Uno de los tertulianos (si me permiten llamar tertulia a este engendro de conversación) justificaba a Stalin sin claros argumentos pero con extrema pasión.  Ideas desestructuradas, con opiniones prestadas, sin posibilidad de una conversación sensata. El debate terminó poco después con un acuerdo tácito: "Tenemos ideas radicalmente opuestas y no merece la pena desgastarnos por cuanto no me importas". La escena sigue volviendo a mi mente, que trata y trata de entender, de descubrirle aristas que me ayuden a comprender.

Estamos tan acostumbrados (con una unanimidad apabullante) a ensalzarnos con las mieles de la libertad de expresión, de elección, de credo, de opinión; que con algunas matizaciones, damos por sentadas y, normalmente, acto seguido nos movemos a discutir las regiones donde se sufre, donde hay déficit de libertad, y en el mejor de los casos, a señalar excepciones aquí y allá.

La cantidad de información de la que parece que disponemos nos abruma y nos convence que estamos en una de las mejores eras de la historia de la humanidad, "Con un potencial enorme!"

¿Cómo vamos a ser libres de opinar, de escoger si lo que opinamos y escogemos es lo que opinan y escogen otros?

Vivimos en un orden donde nuestras opiniones son de botica,  donde expresamos lo que pensamos en una o dos frases posiblemente prestadas, donde la opinión es utilizada como herramienta de pertenencia a algún grupo y no como una causa de ello. En ese orden donde tenemos muchos productos de dónde elegir rápidamente, como un McDonalds de ideas, moral de comprar, usar y tirar.

Esta es la sociedad perfecta para crear idiotas mentales, gente que se ciega con espejos, bisutería barata, oropel; ruidos y luces coloridas para entretener la parte mas banal del cerebro. Mientras, los verdaderos estímulos nunca llegan donde deben llegar, allá en los mas profundo de la mente, donde se forman opiniones personales (palabras que se me antojan oximorón).

Dejemos comprar moral, opiniones, criterio en el supermercado y fabriquémoslo nosotros mismos como nos de la gana pero creando una estructura personal para determinar, lo bueno, lo malo, como gastar nuestro tiempo, qué hacer, en una palabra: VIVIR!. 

Sin una estructura mental coherente no podemos filtrar la inmundicia de lo útil, no podemos escapar del rebaño en el que nos encontramos, jamás podremos ser Personas y como consecuencia decidir con autenticidad qué pensar y cómo usar nuestro tiempo en este vividero. Leamos, leamos!



PS:  Callas me tranquiliza los sábados.



lunes, marzo 10, 2008

Gente sublime



El sábado estuve de nuevo en la Tate Modern viendo una exposición de los three amigos: Man Ray, Duchamp y Picabia. Te pueden gustar las fotografías de Man Ray, la etapa cubista de Duchamp, la surrealista de Picabia, la destreza técnica de algunas de sus pinturas, los objetos surrealistas que crearon, entre muchos otros trabajos; pero lo que no te puede dejar, como dicen, indiferente, es el espíritu de cachondeo al que huelen sus obras.

En algunos de sus trabajos encuentras burlas: de su tiempo, de los marchantes y su avaricia, de los movimientos artísticos, de las métodos. La exposición de la Tate te sabe a anarquismo artístico: el todo vale, cualquier técnica, cualquier obra tiene su importancia y lógica (incluso etiquetar productos de fabricación cotidiana como obras de artes, con firma).

Algunas de sus obras tienen que ser explicadas por ser bromas, juegos de palabras, otras por ser aparentemente complejas, como el hecho de tener alter egos femeninos.

Muchas sensaciones, ideas, que te dejan cierto tufillo a envidia. Envidia por esos tres seres humanos que se gozaron su paso por la vida, gente, diría yo, liberada de todas esas ataduras que nos ponen y ayudamos a poner y que algunos, muy pocos, demasiados pocos, encuentran, desatan y queman.

Gente sublime mas por su desprendimiento que por sus obras.

Imagen: Man Ray, autoretrato

lunes, febrero 11, 2008

No resulta sorprendente que el ruido de las piedras en la playa cuando el agua vuelve al mar, sea lo mas motivante que he descubierto en varias semanas. Una simples piedras.

viernes, febrero 08, 2008

Dimensiones

A veces me asombro cuando descubro nuevas dimensiones de objetos que creía conocidos. Colores, olores, formas que me resultan extrañas, serA simplemente por la rutina la falta de interés, quien sabe..

Esa barrica azul que veía todos los días y que ahora es realmente azul, no un simple objeto que pierde su sentido por el uso pueril que recibe. Las flores que parecen de plástico que instala el jardinero en el parque y que tienen formas mas perfectas que las descritas en las mejores poesias. Esa canción que alegra con colores las mañanas dolorosas. La sonrisa que hace que el vagón de metro crezca en espacio cuando en realidad no le cabe ni un alma. La comodidad de la silla de siempre cuando no tienes prisa de levantarte. Esa perpleja complejidad de la ciudad que funciona aunque no funcione. El sinsentido de la gente andando como hormigas siguiendo el rastro del grupo, rastro que se puede percibir y que huele a aire viciado, rancio.

Imposible evitar extrapolar a las personas, a algunas situaciones. Ese personaje que toca son su flauta todos los días con unas ganas tremendas de decir algo, no es realmente un personaje mas del callejón por donde coincido a diario. El comprador de lotería que descarga una verborrea acumulada cuando escucha palabras cordialesa a manera de detonador. Las sonrisas pagadas del vendedor de la tienda de zapatos...



Imagen: Sin titulo. Autor: yo mismo. Oleo sobre acrílico.

miércoles, febrero 06, 2008

Día


Ayer, cuando desperté, pensé que era sábado. Era un martes miserable, simplemente el día 12050 de mi vida.


Imagen: Max Ernst, Ubu Imperator

sábado, diciembre 08, 2007

Consistencia


... y entonces me acerqué a él, y le pregunté, Oye, loco, ¿Quién eras? y me contestó sin demora:

Nos importa como se nos ve. Nuestro rol dentro de nuestro entorno. Somos un conjunto de pensamiento y acciones y queremos seguir siéndolo. Sabemos cómo nos ven los demás. y jugamos a mantener esa imagen, la unicidad, lo que creemos que nos hace diferentes.

Es un juego que desgasta. Tratamos de ser consistentes con lo que decimos y hacemos, para seguir proyectando la misma imagen ante los demás.

La imagen que los demás nos imponen y que nosotros aceptamos como regalo en piñata y que defendemos con los dientes si es necesario.

Mientras el tiempo pasa, nosotros cambiamos pero jugamos a ser siempre los mismos. Mientras el tiempo pasa...pasa...


y volvió a su universo, a su autismo callejero.

sábado, noviembre 24, 2007

Miopía

Si yo fuera alguien y en unas decenas de años, decidieran investigar como nació y quien apoyó la nueva gran religión, sería uno de los billones de culpables. Soy un engranaje de la nueva farsa del futuro, que no vemos por estar dentro de ella. Típica miopía por desinterés y por falta de perspectiva.



Fotograma tomado de la grandiosa Naqoyqatsi (hace minutos en esta misma tarde londinense, oscura y húmeda)

sábado, noviembre 17, 2007

Euforia

Se siente un profundo desasosiego al ver a la humanidad tratando de confiar toda su vida a las máquinas, toda la información que creamos, termina yendo a los ordenadores que, con un simple clic, explican tu vida, tus costumbres, tu entorno a cualquier ojo. Con el tiempo, cualquier persona podrá ser juzgada antes de conocerla, antes de poder tener la opción de presentarse como somos, seres impredecibles, que en un momento pensamos algo y al siguiente lo contrario.

Nosotros mismos nos encargamos de reducirnos a una simple estadística, a un simple perfil fácilmente clasificable en patrones. Hasta hace poco, los estados y grandes empresas tenían acceso a esa información, hoy no solo ellos, todo el mundo (al menos el desarrollado) puede saber sobre ti sin ni siquiera haber hablado contigo. Lo que vistes, tus hábitos, tus necesidades, tu entorno, tu círculo de amigos, incluso tus frustaciones, cambios tu ánimo, esperanzas, planes... todo a golpe de clic.

Imagínense una sociedad distópica en donde sus propios habitantes se encargan de proveer la información, de mostrarse como radiografías, para ser clasificados, calificados, rechazados, aceptados, juzgados. Hemos avanzado tanto que ni siquiera es necesario crear leyes u obligar a los ciudadanos a registrarse y compartir información: ellos mismos lo hacen y con gusto ¡vaya! Como en el mundo Feliz de Huxley, hoy nos sentimos felices y plenos compartiendo información. Recibimos vacuas y sobre todo, falsas gratificaciones al hacerlo. En la novela de Huxley, los protagonistas no juzgan el hecho de pertenecer a una u otra clase, no se preguntan porque hacen lo que hacen, solo lo hacen porque reciben (y están acostumbrados a recibir) gratificación al hacerlo.

Que grandioso era el ser humano con sus parcelas de intimidad, con esa esperanza de no saber que cosa te podría deparar al relacionarse, que delicia era descubrir que alguien tenia cosas interesantes que contar, intereses profundamente personales que compartir con un café o formas de pensar para jamas compartir, mejor dicho cualquier cosa: individualidad.

Hoy somos felices descubriendo a los demás como radiografías, para inconscientemente copiar sus comportamientos, acciones, vicios, esperanzas. Es bastante paradójico que en la sociedad que se dice la mas libre que ha existido (vaya ironía!) la gente esta terminando motu proprio siendo iguales unos a otros. Comportándose de la misma forma, compartiendo los mismos pensamientos, deseando lo mismo, desear, desear... y compartir nuestra información, como el soma de Huxley, nos llena el espíritu.

La gran paradoja de estos tiempos es que tenemos por fin el poder para ser completamente iguales !Euforia!. Finalmente, ¿Qué esperamos si somos maquinas de copiar!?

domingo, noviembre 11, 2007


Sólo los espíritus agrietados poseen aberturas sobre el más allá.

Cioran